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sábado, 7 de setembro de 2013

LOS PLANETAS: LOS SIETE ESPÍRITUS ANTE EL TRONO- OS PLANETAS: OS SETE ESPÍRITOS DIANTE DO TRONO




 
 
 
 
LOS PLANETAS: LOS SIETE ESPÍRITUS ANTE EL TRONO
La teoría nebular explica con maravillosa ingenuidad, desde el punto de vista
material, de como un sistema solar consistente en un Sol y varios planetas,
puede ser formado de un nebuloso fuego central, pero su ingenuidad estriba en su
explicación de como esta masa debe ser puesta en movimiento y después que
permanezca en movimiento por millones de ciclos.
En efecto: algo o alguien, extraño a esa masa ígnea, debe ser necesario
para dar ese primer impulso, como indicó Herbert Spencer, quien rechazó la teoría
nebular porque implica una primera causa, pero, sin embargo, incapaz de formular
una hipótesis libre de ésta, para él, criticable falta. De este modo la teoría científica
de la génesis de un sistema solar, coincide con la afirmación religiosa de una
Causa Primera, llámesela Dios o por otro nombre cualquiera, pero de inteligencia
superior, ordenando la marcha de las estrellas con una definida finalidad.
Esta finalidad no podemos nosotros ser capaces de comprender todavía en
toda su integridad, pero todo a nuestro alrededor en nuestro planeta nos revela y
dice, si observamos sin prejuicio, una ordenada progresión de todas las cosas
hacia la perfección y de aquí podemos naturalmente inferir que un proceso similar
de evolución debe producirse en todos los demás planetas y en todo el Universo,
en armonía con las condiciones y leyes preordenadas para cada cual.
Las enseñanzas místicas acerca de la formación de un sistema solar, armonizan
con la teoría nebular que dice que fueron expulsados desde la masa central
del Sol a intervalos, parte de esa masa en forma de anillos formando los diferentes
planetas, siendo los primeros arrojados los que se hallan más distantes del
centro, mientras que Venus y Mercurio, que son los más cercanos, han sido expulsados
los últimos.
Detrás de cada acto hay un pensamiento y detrás de cada fenómeno visible
hay una causa invisible. De la misma manera, hay una razón espiritual para la
existencia y formación de los planetas en un sistema solar, y también una material
explicación.
El fuego nebuloso central puede ser considerado por nosotros, como la primera
manifestación de un Dios Triuno y Señor de las Huestes, el cual contiene
dentro de su Ser una multitud de otros seres, en diferentes etapas de desarrollo.
Sus diversas necesidades requieren diferentes condiciones externas. Para
proveer a tales necesidades, varios planetas fueron lanzados de la masa central
estando cada uno de ellos constituidos diferentemente, y variando las condiciones
climatéricas para cada uno. Sin embargo, todos ellos pertenecen al Reino de Dios,
el sistema solar. En "Él se mueven, viven y tienen su ser" en el sentido más lato
de la palabra, pues la totalidad del sistema solar puede ser considerado como el
cuerpo de Dios, y los planetas como órganos del mismo cuerpo, vivificados por su
Vida, moviéndose por su Fuerza de acuerdo con su Voluntad.
Cada planeta es el vehículo físico de un exaltado espíritu de una inteligencia
espiritual elevadísima, quien representa como ministro al Supremo Ser en tal
departamento de Su Reino, esforzándose por cumplir la voluntad suprema, la cual
tiene como finalidad el bien más elevado sin tener en cuenta el mal momentáneo.
Estos Espíritus Planetarios ejercen influencia particular sobre los seres
habitantes en el planeta que cada uno preside, pero tienen influencia también sobre
los seres evolucionantes de los demás planetas, en relación con el desarrollo
alcanzado por tales seres.
Cuanto más atrasado en la escala evolutiva, cuanto más ignorante es un
ser, tanto mayor influencia y poder ejercen sobre él los planetas, llegándose a dar
casos de que respondan de una manera total y absoluta hasta a los más débiles
aspectos; en cambio, el consciente, el elevado, el que lucha por dominar sus pasiones
y alrededor ambiente, el que lanza pensamientos constructivos y amorosos,
el que sonríe a la adversidad, domina las influencias estelares y se construye
un porvenir risueño por este solo objeto.
Así es como la Astrología nos ilustra y auxilia en nuestra vida diaria y a la
vez que nos da un conocimiento de nuestras debilidades y tendencias malas de
nuestra naturaleza, nos señala también nuestras fortalezas y los momentos propicios
para el desarrollo de la potencia hacia el bien. En todas las religiones oímos
hablar de los siete genios planetarios: así los indios, dicen los Siete Rishi; los persas,
los Siete Ameshaspentas; los mahometanos, los Siete Arcángeles, y los cristianos,
los Siete Espíritus delante del Trono. El astrónomo moderno se divorcia del
aspecto espiritual de la Astrología a la que desdeña y tilda de supersticiosa explotación,
por la materialidad de que la Astronomía señala ocho planetas principales
en nuestro sistema solar: Neptuno, Urano, Saturno, Júpiter, Marte, Tierra, Venus y
Mercurio. Él con ayuda del telescopio ve que existen y piensa que de este modo
ha probado que la Religión no conoce nada del asunto, cuando afirma que hay
solamente siete planetas principales. El místico, sin embargo, se apoya en la Ley
de Bode como vindicando su aserto de que Neptuno no pertenece realmente a
nuestro sistema solar. La ley es como sigue: Si escribimos una serie de 4 y sumamos
3 al segundo, 6 al tercero, 12 al cuarto, y así sucesivamente, doblando
cada tiempo sumado anteriormente, la serie de números resultantes nos dará una
aproximación muy grande a la distancia relativa de los planetas al Sol, con excepción
de Neptuno.

OS PLANETAS: OS SETE ESPÍRITOS DIANTE DO TRONO
A teoria nebular explica com engenho maravilhoso, do ponto de vista
material, de como um sistema solar consiste do sol e vários planetas,
Ele pode ser formado a partir de um fogo central nebuloso, mas sua engenhosidade reside no seu
explicação de como esta massa é para ser colocado em movimento e depois disso
permanecer em movimento para milhões de ciclos.
Em vigor: algo ou alguém, alheio a esta massa ígnea, deve ser necessário
para dar o primeiro impulso, como Herbert Spencer, que rejeitou a teoria
nebular, porque envolve uma causa primeira, mas, no entanto, incapaz de formular
uma hipótese aberta à crítica, livre, por isso está falta. Desta forma, a teoria científica
a gênese de um sistema solar, coincide com uma afirmação religiosa
Causa em primeiro lugar, chamou de Dios ou por qualquer outro nome, mas a inteligência
superior, ordenando a marcha das estrelas com um propósito definido.
Para este propósito não podemos ser capazes de compreender ainda em
toda a sua integridade, mas todos nossos nosso planeta revela-nos e
diz que, se olharmos sem preconceito, uma progressão ordenada de todas as coisas
rumo à perfeição e, portanto, naturalmente pode inferir que um processo similar
evolução deve ocorrer em todo o universo e todos os outros planetas
em harmonia com as condições e leis preordenadas para todos.
Ensinamentos místicos sobre a formação de um sistema solar, harmonizar
com a teoria nebular que diz que eles foram expulsos da massa central
o sol em intervalos, parte desta massa em forma de anéis, formando os diferentes
planetas, sendo lançadas primeiro aqueles que estão mais distantes do
centro da cidade, enquanto Vênus e mercúrio, que são os mais próximos, foram expulsos.
o último.
Por trás de cada ato há um pensamento e por trás de cada fenômeno visível
Não há uma causa invisível. Da mesma forma, há uma razão espiritual para o
existência e a formação de planetas no sistema solar e também um material
explicação.
O fogo central de nuvem pode ser considerado por nós, o primeiro
manifestação de um Dios Triuno e o Senhor dos exércitos, que contém
dentro de seu ser de uma infinidade de outros seres, em diferentes estágios de desenvolvimento.
Diferentes necessidades exigem diferentes condições externas. Para
prover estas necessidades, vários planetas foram jogadas da massa central
Tempo cada uma delas constituída de forma diferente e diferentes condições
Climatério para cada um. No entanto, todos eles pertencem ao Reino de Deus,
o sistema solar. "O movimento, vida e têm seu ser" no sentido mais lato
da palavra, como todo o sistema solar pode ser considerado como o
Corpo de Deus e os planetas como órgãos do mesmo corpo, vivificado por sua
Vida, movendo-se por sua força segundo a sua vontade.
Cada planeta é o veículo físico de um espírito exaltado de inteligência
espiritual muito elevado, que representa como Ministro para ser supremo de tal
Departamento de seu reino, esforçando-se para conhecer a Suprema vontade, que
Objectivo bem alta sem levar em conta o mau momentâneo.
Esses espíritos planetários tem particular influência sobre os seres humanos
habitantes do planeta cada preside, mas eles também têm influência
evolucionantes seres de outros planetas, em relação ao desenvolvimento
alcançado por tais seres.
Mais tarde na escala evolutiva, quanto mais ignorante é um
ser muito maior influência e poder exercida sobre os planetas, para dar
casos que respondem de forma total e absoluta até os fracos
aspectos; em troca, o consciente, a elevada, que luta para dominar suas paixões
e em torno do ambiente, que lança o pensamento construtivo e amoroso,
Ele sorri na adversidade, domina as influências estelares e é construído
um futuro sorridente por este único objeto.
Ou seja, como astrologia ilustra e ajuda em nossa vida diária e para a
tempo que nos dá um conhecimento de nossas fraquezas e más tendências de
nossa natureza, também aponta nos nossos pontos fortes e os momentos auspiciosos
o desenvolvimento do poder para o bem. Em todas as religiões que ouvimos
falando nos sete gênios planetários: assim, os índios, dizem que o Rishi sete; os persas,
os sete Ameshaspentas; Os maometanos, os sete arcanjos e cristãos,
os sete espíritos diante do trono. O astrônomo moderno torna-se divorciado desde o
aspecto espiritual da astrologia que desdenha e tilda exploração supersticioso,
a importância que a astronomia designado oito planetas principais
em nosso sistema solar: Netuno, Urano, Saturno, Júpiter, Marte, terra, Vênus e
Mercúrio. Com a ajuda do telescópio vê lá e pensa assim
Tem provado que religião não sabe nada do assunto, dizendo que é...
 

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