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quinta-feira, 20 de junho de 2013

Astrologia Espiritual



 
 
Los buenos aspectos, o armónicos, derivan de la división del zodíaco en tercios. No se trata de una división caprichosa, puesto que los tres signos de un mismo elemento que figuran en el zodíaco están separados entre sí por un tercio del recorrido. Un tercio supo-ne 120 grados, ya que 120+120+120=360. Y así, veremos que de Aries a Leo median 120 grados; de Leo a Sagitario, otros 120 grados, los tres signos formando parte de la trilogía de fuego. Lo mismo sucede con los signos de agua, de aire y de tierra. Esto significa que a 120 grados de distancia, a partir de un punto cualquiera, se encontrará otro punto que pertenece al mismo elemento, o sea, un punto de afinidad, en armonía. El resto de bue-nos aspectos derivará igualmente del tercio y será su mitad y su cuarta parte. Así, ten-dremos que dos planetas formarán buenos aspectos si entre ellos hay una separación de:
30 grados, aspecto llamado semisextil.
60 grados, aspecto llamado sextil.
120 grados, aspecto llamado trígono.
150 grados, (120+30), quincuncio.
Hay otro aspecto, la conjunción, que es la superposición de dos planetas en el mismo punto del zodíaco. El aspecto conjunción será favorable si los planetas son armónicos entre sí y desfavorable si son inarmónicos. Ya tocaremos este punto ulteriormente.

Entre los malos aspectos, se considera que el peor es la cuadratura. Entre los buenos, se considera que el mejor es el trígono. ¿Por qué? Acabamos de decir que los signos de un mismo elemento están separados entre sí, en el zodíaco, por 120 grados, de modo que si dos planetas se encuentran a una distancia de 120 grados, su acción tendrá lugar dentro de un mismo elemento. Si este elemento es el fuego, uno de sus aspectos: desig-nio-voluntad (Aries) o amor-fuerza institutora (Leo) actuará sobre el otro aportándole co-hesión. Lo mismo sucederá con el agua en el mundo de los sentimientos, o en el resto de los elementos. En cambio, si el aspecto entre dos planetas es de 60 grados, sextil, ello supone que hay dos elementos en juego, el fuego y el aire o la tierra y el agua, ya que si a partir de cualquier signo contamos 60 grados, nos encontraremos con un signo que pertenece a los elementos mencionados. Menos favorable será un aspecto de 30 grados, semisextil, o de 150, quincuncio, porque esos aspectos juntarán de manera armoniosa dos elementos incompatibles entre sí, como pueden ser el fuego y la tierra o el aire y el agua. Si contamos 30 o 150 grados a partir de cualquier punto del zodíaco, vemos, en efecto, que aparecen signos pertenecientes a los mencionados elementos.

En efecto, los elementos que se complementan entre sí son: el fuego y el aire por un lado; el agua y la tierra por otro, y si la cuadratura, como decíamos, es el peor aspecto entre los malos, es porque une dos signos incompatibles entre sí, bien sea un signo de fuego con uno de agua o de tierra, o un signo de aire con un signo de agua o de tierra. Si contamos 90 grados a partir de cualquier punto, veremos aparecer dos signos de la natu-raleza indicada. En cambio, lo oposición, que también está considerada como un mal aspecto, une dos signos de afinidad, bien sea el fuego con el aire o la tierra con el agua, de manera que esta oposición, lejos de repelerse, resulta complementaria.

En la Cábala, la relación entre dos planetas recibe el nombre de sendero. En la astro-logía convencional, un horóscopo no permite ver el grado de evolución de un individuo, de modo que los que practican ese tipo de astrología no pueden detectar en qué punto de su desarrollo espiritual se encuentra la persona, ni cuál es el camino que auténticamente debe recorrer. Para saberlo, deberemos profundizar en las relaciones entre planetas.
 Cada planeta es portador de una enseñanza. Ya hemos visto que Saturno nos enseña la ley, Júpiter la utilización de nuestro potencial, Marte corrige los errores y nos capacita para una labor, etc. La relación entre los planetas nos indicará nuestra capacidad real para el aprovechamiento de las virtudes que esos dos planetas representan. Por ejemplo, si tenemos coche, pero carecemos de permiso de conducir o no hemos aprendido a conducir, de nada nos servirá el coche. Los planetas representan valores que sólo tienen un significado si se accionan mutuamente y su relación en el horóscopo nos dirá si la acción mutua del uno sobre el otro ha sido larga o corta, si son viejos conocidos o relaciones recentísimas.

En la relación entre dos planetas consideramos, pues, un sendero de ida y un sendero de vuelta. En la lección 14 del primer curso ya hemos abordado este tema y el estudiante sabe que los senderos de ida son los que conducen involutivamente al mundo material, mientras que los senderos de vuelta son los de evolución hacia los mundos espirituales. Así pues, teniendo en cuenta que la posición de los planetas en el árbol cabalístico, de arriba abajo es de: Urano, Saturno, Júpiter, Marte, Sol, Venus, Mercurio, Luna, Ascendente o Malkuth, si en el horóscopo Urano va a Saturno, Júpiter, etc., diremos que el sendero que une a los dos planetas es de descenso, o sea, de ida. Si, por el contrario, Júpiter, Saturno, etc. van a Urano, diremos que el sendero es de ascenso. Lo mismo ocurrirá con los demás planetas: si el situado más arriba, en relación con uno de abajo, va hacia él, será un sendero de ida. Si el situado más abajo va hacia uno situado más arriba, será sendero de vuelta. Ahora bien, ¿cómo sabremos qué planeta va a otro? Muy sencillo: hemos dicho que dos planetas pueden estar separados como máximo por 180 grados, de modo que tomaremos un planeta cualquiera y a partir de su posición contaremos el número de grados que lo separan de otro. Si el número es inferior de 180, diremos que ese planeta va al otro; si es superior, será el otro el que va a éste.

Así, tendremos que el recorrido de cada planeta por un sendero tiene un tope de 180 grados. Para que dos planetas se encuentren en ese grado máximo de separación, habrán tenido que estar separados por 150, 120, 90, 60, 30 grados etc, etc., o sea, que cuando dos planetas se encuentran en los extremos de un sendero, ello indicará que ha existido anteriormente un largo proceso de familiarización entre sus respectivas vibracio-nes; es decir, que ya son viejos conocidos. Ello ocurrirá mayormente cuando esos plane-tas se encuentran en senderos de retorno, de modo que los malos aspectos serán menos malos cuando se produzcan en el itinerario de retorno, y que se trata de tensiones entre viejos conocidos, a menos que expresen un efecto Kármico, del que ya hablaremos; y los buenos aspectos lo serán mucho más por la misma razón.

Os bons aspectos, ou harmônicos, derivado a divisão do zodíaco em terços. Não é uma divisão caprichosa, pois os três sinais de um mesmo elemento contido no zodíaco são separados por um terço do percurso. Uma terceira sabia-ne 120 graus, desde 120 + 120 + 120 = 360. E assim, vamos ver que Leo Áries mediar a 120 graus; Leo Sagitário, outros 120 graus, três sinais que fazem parte da trilogia do fogo. O mesmo vale para água, ar e sinais de terra. Isso significa que 120 graus de distância de qualquer ponto, será outro ponto que pertence ao mesmo elemento, ou seja, um ponto de afinidade, em harmonia. O resto de bue - nos aspectos derivado igualmente o terceiro e vai ser sua metade e seu quarto. Assim, oportunidades de dez para dois planetas formaram bons aspectos se entre eles há uma separação entre:
30 graus, semisextile chamados de aparência.
60 graus, chamados Sextile aspecto.
120 graus, chamados aspecto trígono.
150 graus, (120 + 30), quincunx.
Há um outro aspecto, o conjunto, que é a superposição de dois planetas no mesmo ponto do zodíaco. O conjunto vai olhar favoravelmente se os planetas são harmônicos e se desfavorável são inarmônicos. Nós agora vai tocar esse ponto ainda mais.

Entre os aspectos maus, é considerado a pior quadratura. Entre os bons, é considerado o melhor do trígono. Por quê? Podemos apenas dizer que signos de mesmo elemento são separados, no Zodíaco, por 120 graus, assim se dois planetas estão a uma distância de 120 graus, sua ação ocorre dentro do mesmo elemento. Se este elemento é o fogo, um dos seus aspectos: desig-nio irá (Áries) ou institutora amor-fuerza (Leo) atuará por outro fornecendo co-cleide. O mesmo acontece com a água no mundo de sentimentos, ou o resto dos elementos. Por outro lado, se o aspecto entre dois planetas é 60 graus, Sextile, isto significa que há dois elementos em jogo, fogo e ar ou terra e água, desde que se de qualquer sinal, temos 60 graus, encontramos um sinal pertencentes aos elementos acima mencionados. Menos favorável será um aspecto de 30 graus, semisextile, ou 150, quincunx, porque os aspectos reuniram harmoniosamente dois elementos incompatíveis entre si, como fogo, terra ou ar e água. Se temos 30 ou 150 graus de qualquer ponto do zodíaco, vemos, de fato, que aparecem sinais pertencentes aos elementos acima mencionados.

Na verdade, são os elementos que se complementam: fogo e ar, por um lado; a água e a terra do outro, e se em quadratura, como dissemos, é o pior aspecto entre os bandidos, porque une dois sinais incompatíveis entre si, seja um sinal de fogo com água ou terra, ou um sinal de ar com um sinal de água ou no solo. Se temos 90 graus de qualquer ponto, vemos aparecer dois sinais da natureza indicada. Por outro lado, a oposição, que também é considerada uma má aparência, une dois sinais de afinidade, ou o fogo com o ar ou terra com água, para que essa oposição, muito longe de repelir, é complementar.

Na Cabala, a relação entre dois planetas é chamada de caminho. No astro-Longe convencional, um horóscopo não permite ver o grau de evolução de um indivíduo, para que aqueles que praticam este tipo de astrologia não podem detectar em que ponto do seu desenvolvimento espiritual, a pessoa é, nem o que é o caminho que verdadeiramente deve ir. Para descobrir, temos de aprofundar as relações entre os planetas.
Cada planeta é um portador de ensino. Já vimos que Saturno nos ensina a lei, a utilização do nosso potencial, Marte Júpiter corrige erros e permite-ma trabalhar, etc. A relação entre os planetas indicará a nossa real capacidade para a utilização das virtudes que representa esses dois planetas. Por exemplo, se você tem carro, mas falta de carteira de motorista ou não aprendemos a dirigir, nada vai servir-mo carro. Os planetas representam valores que só tem significado se provocam uns aos outros e sua relação no horóscopo nos dirá se a ação mútua de um sobre o outro foi longa ou curta, se são velhos conhecidos ou relações de recentíssimas.

Considere a relação entre dois planetas, portanto, um caminho de ida e um caminho de retorno. No primeiro curso lição 14 nós já abordaram esta questão e o aluno sabe que os caminhos de ida são evolutivamente que conduzem ao mundo material, enquanto caminhos de retorno são aqueles de evolução para mundos espirituais. Assim, tendo em conta a posição dos planetas na árvore cabalística, top down: Urano, Saturno, Júpiter, Marte, sol, Vénus, mercúrio, Lua, ascendente ou Malkuth, se Urano no horóscopo é Saturno, Júpiter, etc.

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